Ya pasaron cinco días del último partido de Godoy Cruz en el primer semestre de 2017 y, tras unos días donde se agitó todo con la decisión de destituir a Lucas Bernardi de su cargo, recién parecen calmarse las aguas en la institución de Balcarce 477. Desde este espacio, decidimos que es entonces tiempo de analizar el rendimiento de las incorporaciones del mercado de pases de verano, seis meses después.

Hay que situarse en las horas previas al debut del Tomba por Copa Libertadores de América contra el Atlético Mineiro. Ese partido que se jugó el 08 de marzo tuvo la particularidad que jugó de arranque un jugador que tenía horas arribado a Mendoza: Danilo Ortiz.

El central paraguayo volvió tras su frustrado paso por Racing y en el debut copero salió expulsado por una dura falta a un rival sobre los minutos finales. Pie izquierdo en el certamen continental pero aún sin tener mucha pretemporada con el plantel, se notó el porqué de su importancia: el entendimiento con Diego Viera. Fue casi a la perfección y con el correr de los partidos en el campeonato local, se fue afianzando y traduciendo en que el Expreso reciba pocos goles. Tuvo rodaje hasta el encuentro contra Mineiro en Brasil, cuando, tras ser goleado y no mostrar un buen nivel allí, no volvió a ser parte del equipo titular fijo por decisión del cuerpo técnico. Cerró su semestre con gol a Santamarina en Sarandí por Copa Argentina pero después no disputó ninguno de los 4 partidos siguientes del torneo local ni la ida de Octavos de Copa.

Diego Poyet, fue otro de los que arribó a la Bodega el último verano. El tapado de la dirigencia y el cuerpo técnico sabía que venía a disputar la Copa Libertadores y ser inscripto recién (para el torneo local) en la temporada 2017/18. De igual manera, los partidos que disputó fueron regulares, aunque cuando el rival exigió algo más (Mineiro en Belo Horizonte) no pudo demostrar su formación europea. Sin dudas, con continuidad debería ser otra cosa su rendimiento y veremos en este campeonato cómo se desenvuelve. Sigue con crédito, aunque con poco tiempo quizás para demostrar.

Walter Serrano fue la primera incorporación antes de que termine el 2016 incluso. Venía de Atlético de Rafaela, realizó una buena pretemporada de líbero y, en el segundo partido del semestre, se retiró lesionado en Arroyito contra Rosario Central lo que derivó en una operación de rodilla que lo tuvo marginado del plantel por los siguientes meses. De lo poco que se vio, fue aceptable su nivel. Buen partido contra O Galo en Mendoza y los minutos jugados en Rosario, previos a su lesión, también fueron positivos.

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