¿Te acordás de cómo estabas hace exactamente un año? Seguramente seguías gritando el bombazo del Morro García en el clásico y cuando revisabas la tabla de posiciones no podías creer que seguíamos ahí arriba de todo estando tan cerca de cumplir un sueño y seguir haciendo historia.

Damos casi por hecho, porque también nos pasa a nosotros, que cuando recordás esos momentos del tránsito de aquel torneo, te es imposible no emocionarte pero al final se te produce una mezcla de sentimientos indescriptibles por el giro que dio la trama en los últimos minutos de aquel campeonato.

Dicen que todo pasa por algo en esta vida aunque, la verdad, es que no entendíamos por qué nos había pasado eso a nosotros a fines del pasado mayo. Pero creo que ahora estamos empezando a comprender un poco todo.

Porque aquel torneo nos permitió clasificar por tercera vez a una Copa Libertadores de América que, para nosotros, comenzó en aquella noche de septiembre que nos supimos dentro de esta edición 2017. El conocer los rivales en diciembre, saber las ciudades en donde jugaría nuestro Godoy Cruz y empezar a planificar viajes para seguirlo nos empezaba a despertar aquello que habíamos vivido en 2011 y 2012, aunque sabíamos que queríamos algo más que participar: queríamos competir y hacer historia.

Y fueron pasando las fechas: un arranque con empate (con gusto a poco) contra el Atlético Mineiro, un triunfo histórico en Paraguay (primera victoria por torneo internacional fuera de Argentina) y la confirmación de una superioridad teórica al rival del jueves pasado en Mendoza, Sport Boys de Bolivia, nos pusieron en una situación que, con todo lo que pasó en estos 367 días desde aquel bombazo agónico del Morro, no imaginábamos estar: a 90 minutos de seguir haciendo historia, pero historia posta, de la de las grandes epopeyas.

A 90 minutos de, prácticamente, meternos entre los 16 mejores equipos de América del Sur y, digo prácticamente porque, salvo una goleada, la fría matemática dirá que faltará un punto para que sea irreversible. Será un placer estar acompañando al Expreso como siempre desde este medio, mediante la presencia de Brandon Colman allí en Santa Cruz de la Sierra.

Y yo sé que hoy, te va a costar dormir como me va a costar a mí. Sé que si rendís un examen, tenes importantes cosas para realizar en tu laburo o solamente tengas que ver pasar las horas, vas a tener una sola cosa en la cabeza: que sean las 21:45, salga el Tomba a la cancha y, minutos antes de la medianoche, puedas estar festejando un logro más en la rica historia de nuestro club: Godoy Cruz Antonio Tomba de Mendoza (y del barrio), para el mundo entero.

Foto de portada: AP

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