Vos que estás del otro lado, ¿te acordas de aquel día? Cómo no te vas a acordar si desde el día que clasificamos lo estábamos esperando. ¿Te acordas lo eterna que se hizo esa tarde esperando la hora señalada? Las horas no pasaban más en el reloj y cada segundo parecía un minuto. Vivíamos un momento soñado por todos desde 1921 pero que se hacía realidad en nuestro tiempo y lo veíamos con nuestros ojos.

Esa semana había empezado de una manera que no imaginábamos comenzar. Goleada 4-1 a Boca de visitante en el inicio de torneo tan solo 96 horas antes, pero ¡hasta ese momento histórico del equipo quedaba opacado! por semejante acontecimiento que se venía: ¡¡ÉRAMOS DE AMÉRICA POR PRIMERA VEZ!! Y esa expectativa, esa sensación única la sentías en cada cara que veías en la calle, en el ánimo de la gente, en cada charla que entablabas.

Quiso el destino ponernos a prueba contra uno de los que venía de ser campeón de América dos años antes, la Liga de Quito de Ecuador, en un grupo que ninguno de los otros 28 equipos del torneo hubiera querido estar con dos históricos del torneo: Independiente de Avellaneda y Peñarol de Montevideo.

 

Pero también quiso la vida que el arranque sea en Mendoza donde este Tomba sabe de epopeyas y allí plantó cara y fue. A pelearle cara a cara a todos, a hacerse respetar y a jugar al fútbol. A ganarle (y dejarlo afuera) a Independiente, a jugarle palo a palo a Peñarol en el mítico Centenario y ponerlo contra las cuerdas hasta que, por una pelota en los últimos minutos, se escapó y hubo que ir a buscar a la tan temida altura de Quito el milagro que no fue, pero que se intentó hasta el final.

Hace seis años, un día como hoy, nuestras vidas cambiaron. No, no fuimos los mismos después del momento en que salió el equipo a la cancha. Ya no nos podemos considerar las mismas personas luego de aquel desaforado grito de gol del alma con el cabezazo de Nicolás Sánchez para poner el 2-1. Aquellos instantes cambiaron para siempre todo lo que muchos habíamos imaginado porque Godoy Cruz, ya no era un equipo más del montón en el Interior ni en la Primera División. Era una de las caras visibles del fútbol argentino ante el continente. Ya era de América y lo revalidó un año después participando nuevamente y, como si fuera poco, lo volverá a hacer dentro de tan solo 18 días.

Nicolás Sánchez, autor de un gol que quedará en el recuerdo de todos, el 2-1 final. Foto: Archivo Diario Los Andes
Nicolás Sánchez, autor de un gol que quedará en el recuerdo de todos, el 2-1 final. Foto: Archivo Diario Los Andes

Dicen que la historia la escriben los que ganan. Se olvidan que nosotros heredamos la misma pluma que usaron los muchachos del Bar Victoria, aquella gélida mañana del 01 de Junio de 1921. La misma que usó don Feliciano Gambarte para diseñar los planes de un club que soñó. La misma con la que el plantel del 1994, del 2006, 2008 y tantos otros, usaron para escribir gloriosas páginas doradas.

A 6 años de un sueño que hoy es una realidad, me pregunto ¿por qué no soñar en usarla, desde dentro de 18 días, para escribir otra página de gloria más en nuestra historia?

Foto de portada: Archivo Diario Los Andes.

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