No importa el motivo, ni lo que esté pasando. No interesa el momento del equipo ni el lugar que ocupamos. Esta fecha se trata de algo que va mucho más allá y que solamente pocos pueden entenderlo.

Es… la vida misma. El sentimiento a flor de piel partido a partido, ¡¿qué digo partido a partido?!, día a día. Es el caminar y cruzarte en cualquier lugar del mundo a alguien que es probable que no conozcas pero el solo hecho de verle el escudo en algún lugar te hermana en la sangre. Y no es locura, es la realidad misma. Se comprueba en Mendoza, en todo Argentina y en cada lugar donde aparecen estos colores, como Brasil, Paraguay o Bolivia en este 2017.

Pero todo eso, tiene una razón de ser, tiene un origen, un por qué. Todo se y nos remonta a aquella mañana de hace exactamente 96 años donde un grupo de amigos se propuso fundar un club de fútbol (algo habitual en Argentina en los años ’20). Ahora, ¿habrán imaginado Don Romero Garay y sus muchachos todo lo que vino después? Creo que esos jóvenes entusiastas ni en la máxima ambición posible lo hubieran imaginado tan perfecto todo esto.

Y no fue fácil eh, para nada. Fueron años y años de luchar en los torneos mendocinos por llegar a representar a la provincia a nivel nacional. Décadas enteras en donde el máximo logro era ganar el campeonato local. Hasta que comenzaron a aparecer en el Feliciano Gambarte equipos que quizás, presagiarían el futuro, como cuando Pelé y el Santos de 1963 o la selección Argentina del 70 pisaron suelo tombino para jugar amistosos.

La vida quiso que hasta 1974 no llegaran los torneos nacionales por estas tierras, aunque de manera fugaz y entonces… de nuevo a esperar. Hasta que el sol empezó a asomar allá por 1994 en esa tarde de héroes en el barro de Misiones. Y el Expreso le agarró el gustito a jugar la B Nacional, hasta que se cansó (dándose el lujo mediante de mandar al descenso a otro equipo mendocino) y se fue para Primera de donde (salvo por un pequeño traspié) no salió más.

Y tan rutinario se hizo jugar la máxima categoría que decidió ir una estación más allá y empezó a jugar copas internacionales. Realizó su experiencia y, luego del aprendizaje, decidió este año ir un paso más allá y meterse entre los 16 mejores de América por primera vez en su historia.

¿Cómo estarán allá arriba todos ellos? Don Garay, el primer presidente de esta institución, Don Feliciano Gambarte, el Negro Godoy, el Gato Lentz, Pacha Siragusa. Seguramente, en este día tan de fiesta como nosotros acá. Felices 96 años Godoy Cruz de nuestras vidas, ¡y que sea Toooooomba para siempre!

Foto de portada: Archivo Diario Los Andes.

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