Primera entrega del 2018 de la sección de De un Rincón Bodeguero donde conocemos más sobre la vida actual de quienes pasaron por este club. La de hoy, es una historia particular. Vino de River Plate de Uruguay para vestir los colores más lindos. Fue parte de la historia importante del equipo y decidió quedarse para siempre en Mendoza. Jorge Curbelo, en Tombinos por el Mundo.

Hace poco, tras su paso por Gimnasia y Esgrima, decidió dejar la actividad profesional. A sus 36 años y luego de transitar por varios equipos, Jorge Winston Curbelo colgó los botines y disfruta de su vida junto a la familia que armó en la tierra del buen sol y del buen vino.

“Al llegar acá, desde el primer momento me sentí muy cómodo, como si fuera el club. Me trataron como en mi casa y fui conociendo la ciudad. Hicimos, con mi señora, muchos amigos fuera del fútbol. Eso te lleva a no extrañar”, esa es una de las tantas razones que nos da el Pato cuando le preguntamos sobre lo que lo movió para quedarse en la tierra cuyana. “Nos acostumbramos y después dijimos que era nuestro lugar en el mundo. Hoy seguimos acá disfrutando y viviendo en la provincia”. Agrega luego que también tuvo su rol el Expreso en todo esto: “Godoy Cruz me trató como un hijo más y uno se encariñó, se hizo hincha. Estoy agradecido, es más, mis hijos van hoy al colegio del Tomba”, narra el uruguayo.

Cuando es consultado acerca de lo que significa en su vida Godoy Cruz, nos cuenta “jugar acá fue una alegría muy grande. Un club que me recibió con los brazos abiertos donde que pelee por cosas importantes. Jugar más de 100 partidos en este club que quiero tanto, fue único” y ahora, estando del otro lado, añade “disfruto y voy a ver al equipo a la cancha, haciendo fuerza siempre para que todo vaya bien”.

Curbelo yendo al piso para recuperar una pelota contra River en Mendoza. Foto: Archivo MundoD

Defensor de un juego físico que exigía a cada delantero que tenía enfrente, Curbelo fue destacado por los hinchas, durante su paso, como de esos jugadores que “raspaban”. Él detalla: “era mi forma de jugar, mi estilo de juego. Hasta hoy juego con mis amigos y lo hago de la misma manera. Si no era por la lesión grave que tuve y me sacó de la cancha (fractura de tibia en 2013), siempre intenté jugar sea con la cabeza rota o no. Es mi estilo de juego y nunca iba a dejar tirado al equipo si no era por una lesión grave”.

“Pudimos cumplir el objetivo que era volver a Godoy Cruz a la primera”

Disputó 106 partidos con la camiseta del conjunto Bodeguero y marcó 6 goles. Forma parte del grupo de jugadores que disputó B Nacional, Primera División y Copa Libertadores con el azul francia y blanco. Es por eso que le preguntamos qué momento recuerda más de todo lo que vivió en el club. “Sin dudas que tuve muchos momentos buenos en el Tomba. En 2007, ascender a Primera División fue uno de los que siempre tengo grabado y presente. Fue un Nacional B muy duro para nosotros, campeonato largo pero pudimos cumplir el objetivo que era volver a Godoy Cruz a la primera”.

Pero no deja de lado el 2010. “Creo que fue mi mejor momento cuando vino el Turco Asad. Estábamos jugando por el descenso y era un campeonato que solo quedaba para lograr el objetivo y lo hicimos y posicionamos a Godoy Cruz dentro de la Libertadores. Creo que fue el mejor año nuestro”, aunque reconoce y confiesa que le quedó, de aquel histórico torneo, la espina de no poder ganarlo. “Arrancamos con un objetivo claro que era salvarnos y terminamos peleando con los grandes. Faltando las últimas fechas queríamos ganar el campeonato, sabíamos que era difícil y un poco la ansiedad y saber que se había cumplido el objetivo de salir del fondo y hacer más de 30 puntos, capaz que nos jugó una mala pasada. Fue un poco la bronca que nos quedó, saber que estuvimos cerca y no lo pudimos lograr”.

“Capaz que en algún futuro cercano pueda estar trabajando en el club, ayudando desde algún lado”

El Pato fue uno de los centrales del ascenso en 2008 a la Primera División. Foto: Archivo web

Respecto al presente que vive el club, el ex-zaguero comenta: “es una alegría muy grande ver que Godoy Cruz sigue creciendo e hizo una Libertadores muy buena. El plantel logra cada objetivo que se pone y el club sigue creciendo. Cuando llegamos, nosotros entrenábamos en el Gambarte y pasaban cosas, pero ver el predio que tiene hoy, de primer nivel mundial, demuestra que hizo las cosas bien durante mucho tiempo. Se marcó etapas y se creció en lo institucional”.

Para cerrar Curbelo cuenta que se ve, quizás, relacionado al club en un futuro: “nunca descarto nada. Tengo muy buena relación con el presidente y la dirigencia. Capaz que en algún futuro cercano pueda estar trabajando en el club, ayudando desde algún lado. Como quien dice, trabajar en mi casa. Siempre estoy con las puertas abiertas” y deja un mensaje: “al hincha siempre le estoy agradecido. Que la gente se acuerde de cuando uno jugaba, me gusta mucho y uno se pone contento. Será que habré hecho las cosas bien para que uno se acuerde y le agradezca. Poder haber vestido la camiseta del Tomba fue una alegría muy grande para mí. Es un orgullo haber formado parte de la historia de este club”.

Foto de portada: Archivo Diario Uno San Rafael

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