El flamante técnico de la reserva de Godoy Cruz dialogó mano a mano con De un Rincón Bodeguero. A días de arrancar su etapa en el club mendocino, tras ser confirmado en el puesto cuenta de dónde viene, su carrera y los proyectos en el Tomba.

“Tengo 31 años, cumplo los 32 en febrero. Soy de Trenque Lauquen, un pueblo de la provincia de Buenos Aires, casi llegando a La Pampa”, así se presenta Nilo Carretero. Nuevo conductor de la reserva del Expreso y ex-jugador de fútbol profesional.

Como jugador, arrancó desde las categorías inferiores. “A los 19 años ya estaba estudiando (el profesorado de) educación física, iba por tercer año y tuve la suerte de jugar un Federal C donde me tocó salir goleador. Ahí me vio Sarmiento donde jugué en la B Metropolitana. Me fue bien y en un año pasé de estar estudiando educación física a jugar en primera porque me compró Banfield y la carrera como jugador profesional pasó a un nivel más alto”.

Su periplo como jugador arrancó allí pero no duró mucho. Las lesiones lo limitaron e hicieron que deje la actividad. “De Banfield, donde estuve un año y medio alternando entre primera y reserva, me fui a Deportivo Quito (Ecuador). Allá salimos campeón con Carlos Ischia. Después de eso pasé seis meses a Unión La Calera (Chile) donde tuve la primera lesión de metatarsiano. La segunda fractura fue antes de empezar el año de la B Nacional en Sarmiento de Junín. De esa operación no quedé bien y, después de no encontrarle la vuelta un año y medio, decidí retirarme y pasar a ser entrenador”.

En su nueva faceta profesional, antes de llegar al Expreso cosechó bastante experiencia. “A los 27 años, comencé a trabajar en el selectivo de Sarmiento como ayudante. Un año después tomé la sexta división de AFA y luego pasé a dirigir la reserva en el primer año del club en la Primera División AFA (2015). Por lo realizado, me sale la posibilidad de trabajar en Rosario Central como asistente de José Chamot, que era el coordinador de inferiores. Acepté y luego de estar allí un tiempo decidí volver a Junín para trabajar como ayudante de campo de Gabriel Schurrer en la primera de Sarmiento porque era una tarea más específica. Estuve en ese proceso y, cuando terminó, volví a trabajar con la sexta del club. Paralelamente este año también hice el análisis de video de los rivales que enfrentaba el equipo de Junín”.

En cuanto a su llegada al Bodeguero, cuenta cómo se dio. “Cuando Diego (Dabove) me propuso ir, por las condiciones de trabajo que me comentó, está al nivel de lo mejor del fútbol argentino. Godoy Cruz empieza a ponerse a la altura de lo mejor. El club tiene una línea que se sigue hace años en la contratación de los entrenadores y de los futbolistas que lleva al éxito deportivo e institucional”.

Respecto a lo que se puede aguardar en este proceso, expresó: “las metas mías son las del club, van de la mano con lo que el club necesita. En este caso son formar y competir. Seguir formando a los futbolistas que están cerca de la primera división y competir, que ese carácter es algo que me caracteriza. Mis equipos compiten al máximo, creo que también forma parte de la formación de los jugadores”.

Para cerrar, expresó que tiene planeado lo que viene este 2018: “hay una estructura de trabajo que tengo bastante organizada. Se va a ir desarrollando durante el año, pero tratando de abarcar todas las situaciones que el juego nos va a reclamar resolver”.

Foto de portada: Archivo web

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