Una breve opinión acerca del presente que empieza a vivir la plantilla tombina. Tanto esperamos, ahora aparecen algunos y quizás, sean solo los primeros de un sueño que tenemos todos: un Godoy Cruz lleno de jugadores surgidos en la cantera bodeguera.

Creo que hace bastante tiempo que esto no se da. Hace años que uno lee o escucha los comentarios de los hinchas, y hasta uno mismo se pregunta, ¿y los pibes para cuando?. Pasaban los campeonatos y nada. Los apertura y clausura, los inicial y final, el transición (sin descensos), el torneo largo, el transición de la transición pero no llegaban más de uno o dos a jugar con el primer equipo.

Esto, comenzó a cambiar desde el cierre del último campeonato de manera más notoria. Sebastián Méndez empezó a echar mano en los recursos genuinos, producidos y propios del club. Destacan, la aparición de Fabían “Andy” Henríquez en el clásico contra San Martín en Mendoza el campeonato pasado; la titularidad de Juan Andrada, mediocampista central puntano, ante las partidas de Fernando Zuqui y Fernando Godoy; el respaldo tajante que recibió Roberto Ramírez, arquero, cuando se conoció la lesión que sufrió Sebastián Moyano, o bien el presente que está teniendo Ezequiel Bonacorso que ingresó en el último encuentro por Luciano Abecasis y es ahora el lateral derecho “suplente” que tiene el equipo. Todos nombres que permitieron, de a poco, empezar a poblar la plantilla del primer equipo con procedentes de inferiores. Ellos, se sumaron a los que ya venían con minutos en Primera como Sebastián Moyano, Fabrizio Angileri, Ángel González (de gran torneo en el Campeonato 2015), Sebastián Olivares, Emanuel García y Juan Fernando Garro.

Pero todo esto tiene un porque y un nombre y apellido. La razón radica en una decisión que se tomó años atrás, con la incorporación del Tomba a las Inferiores de AFA y el hacedor o responsable de ello es Daniel Walter Oldrá, el Gato. Ese roce, es el que le permite llegar a los juveniles, más acostumbrados a jugar contra otros equipos fuera de la provincia y contra clubes con inferiores de primer nivel, reconocidas por el mundo. ¿El resultado más concreto de esto en el último tiempo? La gran campaña realizada por la reserva el campeonato pasado donde quedó cerca de disputar la final por el título, que se terminó llevando Newell’s Old Boys de Rosario, algo que no se lograba desde el campeonato conseguido por la reserva en la primera temporada de Godoy Cruz en Primera allá por el 2006/2007 con 64 puntos en 29 partidos jugados.

Será cuestión de tiempo esperar ahora que se afiancen estos apellidos en el primer equipo y comiencen a aparecer otros en el horizonte de Godoy Cruz. Es por eso que es tan importante estar con los pibes como con la primera porque ellos, son el futuro del club y vienen desde abajo, defendiendo la camiseta porque la sienten propia algo que, a la larga, siempre marca diferencia (para bien).

 

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