¿Ocurrirán? Lo cierto es que Godoy Cruz ganó una final más. El rol de pelear el campeonato no le pesó para nada y el ‘Tomba’ ganó por 2-1 en La Paternal. Con los goles del ‘Morro’ García firmó, como mínimo el segundo puesto, la fase de grupos de la Libertadores y de yapa, se puso puntero.

Es sin dudas un equipo que demostró estar a la altura. Godoy Cruz ganó una final en su pelea por el campeonato. Y será este un análisis algo particular de lo que sucedió en La Paternal porque comenzaremos por el final, dado a que a grandes rasgos, fue una muestra del encuentro.

El conjunto dirigido por Diego Dabove resistió de manera organizada todo tipo de centro o pelota al área. Incluyó a un defensor central más (Cristian Báez) para auxiliar a Diego Viera y Tomás Cardona de una tarea sublime en el juego aéreo. Así y todo el rival tuvo sus ocasiones de gol pero allí estaba atento Leonardo Burián para impedirselo y decretar el 2-1 final.

Llama la atención quizás, al lector, que el segundo párrafo sea sobre los últimos minutos. Pero no debe omitirse lo clave de lo escrito: concentración. Esa característica fue lo que mantuvo a Godoy Cruz siempre en el partido, a pesar de quedar en desventaja con un gol de tiro libre muy bien ejecutado por Leonardo Pisculichi.

El ‘Tomba’ no se desesperó y, tras esos quince minutos donde se adaptó al terreno de juego y sus dimensiones, comenzó a jugar a su manera. Pudo desarrollar su estilo de explotar las bandas y la característica clave de asociación por el costado (“el famoso 1-2”) para desdoblar a la marca rival. Esa presión e insistencia a partir de las pelotas filtradas a Ángel González por parte de Juan Andrada o Jalil Elías. De tanto ir… dio sus frutos. Un gran desborde a las espaldas de su marcador por parte del surgido del club que derivó en un claro penal. El ‘Morro’ agarró la pelota y lo mandó adentro, 1-1. Transcurrieron los 20 minutos finales donde se pudo poner en ventaja el visitante, con un remate de Luciano Abecasis, pero el arquero desvió al tiro de esquina.

Luego del descanso, el encuentro comenzó de una forma similar a los primeros 45 minutos. El ‘Tomba’ tuvo que nuevamente adaptarse a la cancha y ahí creció un poco más el conjunto rival, aunque sin peligro claro alguno. Una vez que se acomodó, comenzó a llevar la pelota más cerca del área de Lucas Cháves y, tras varios tiros de esquina, en uno salió a la perfección. Fabrizio Angileri le metió un centro como con la mano al ‘Morro’ que solo tuvo que decir ‘sí’ con la cabeza. 2-1 y delirio de un equipo que tiene razones para ilusionarse.

Sobre el final, lo que se comentó al inicio. Salió a relucir del todo esa concentración clave de equipos que pelean por la gloria y tienen hambre de barrio para alcanzarla. Final en La Paternal y a esperar lo que suceda mañana desde las 17:45 con Boca Juniors y Unión en La Bombonera. En la Bodega, nos merecemos que esos milagros ocurran.

Toda la cobertura del triunfo, al estilo De un Rincón Bodeguero desde La Paternal.

Foto de portada: Fernando de la Orden.

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