Todos sabemos lo complicado que es llegar a primera para un jugador de fútbol, y más para los arqueros. Además, si debutas por la suspensión de un compañero y una lesión del que debía jugar, tiene más atenuantes. En este caso, en el partido del viernes se dio el lujo Roberto Ramírez de hacer eso. El análisis a fondo acá.

Cuando apenas Sebastián Moyano sufrió el accidente de tránsito que le produjo la fractura de su tobillo izquierdo, Sebastián Méndez dejó en claro que no iría a buscar un arquero para reemplazarlo y confiaba plenamente en Ramírez. Cuando se conoció el fixture del torneo, el primero era un partido complicado por el rival que tenía enfrente Godoy Cruz. Nada más y nada menos que Huracán que cuenta con un gran poderío ofensivo.

Ya en el partido, tuvo que intervenir en el principio del mismo porque la primera llegada clara, fue allá por los diez minutos del primer tiempo. Angulo desbordó a Luciano Abecasis y tiró un centro atrás que encontró a Daniel Montenegro solo afuera del área, su remate tenía destino de red pero el debutante, rápido de reflejos, la sacó con los pies en una buena llegada del conjunto de Eduardo Domínguez.

Luego en la segunda llegada rival de la primera etapa, aguantó la pelota Montenegro y se la cedió a Romero Gamarra que definió pegado al palo y convirtió, pero la jugada había sido anulada por mano previa en la jugada.

En el segundo tiempo el equipo se refugió atrás para mantener la ventaja parcial y ahí tenía que estar muy concentrado el portero ante las llegadas del globo que iba constantemente en busca del empate. La primera llegada del complemento fue un grosero error a la salida donde Angulo lo pasó a Ramírez pero no termino dentro del arco su remate por una buena intervención de Diego Viera, esa fue quizás la jugada más “negativa” del arquero en su presentación.

La segunda llegada fue un remate desde afuera del área de Patricio Toranzo y el “1”, supo resolverlo bien abajo cuando estaba tapado por los defensores. El conjunto visitante seguía llegando con peligro, le sacó un remate potente a un costado a Ignacio Pusetto en el primer palo y, después el delantero del globo se perdió un gol insólito abajo del arco, que Ramírez se quedó achicando en área pero, por suerte, el atacante la tiro por arriba del travesaño.

Más allá de las intervenciones en el juego para evitar goles del rival, Robert (como prefiere que lo llamen) Ramírez estuvo seguro con los pies a la hora de jugar o despejarla. Sus compañeros lo elogiaron por el juego con los pies y le brindaron confianza. Es más, antes de salir al campo de juego para la entrada en calor, el capitán y arquero, Rodrigo Rey, lo abrazó al igual que post-partido.

Sin lugar dudas, del viernes 26 de agosto de 2016 el pibe oriundo de Rivadavia y de la cantera bodeguera, no se olvidara nunca. Porque no le pesó para nada el debut en la máxima categoría y no hizo que se sintiera la ausencia de Rey en el arco. Su familia y amigos, ubicada abajo en la platea techada, estaban muy emocionados y orgullosos de semejante logro porque vale recordar el portero fue por primera vez al banco de suplentes con Jorge Almirón en el partido frente a Racing que valió la permanencia en la categoría aquel 18 de mayo de 2014, con apenas 18 años. Hoy, ya con 20, debutó mostrando madurez para estar preparado ante cualquier cosa o momento que se lo llame para los grandes escenarios.

Foto de portada: Marcelo Rolland (Diario Los Andes)

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