Godoy Cruz cayó derrotado por 1-0 contra Gimnasia y Esgrima La Plata en la tarde de sábado pero dejó una imagen positiva respecto a lo que había mostrado partidos anteriores. Un análisis del Tomba que ahora buscará levantar cabeza contra Aldosivi.

El análisis debe dividirse en dos partes, una por cada tiempo. En los primeros 45 minutos del Expreso se vio el fútbol que tanto hacía falta volver a ver. Pases precisos; asociación en el mediocampo; buena sociedad entre los laterales y extremos y un juego fluido que permitía llegar al área rival con claridad.

El gran momento de Godoy Cruz en la etapa inicial tuvo como evento final el penal que consiguió tras una infracción a Santiago García en el área. Luego, el Morro vio como Alexis Martín Arias le contuvo su remate desde los 12 pasos y ese golpe anímico el equipo lo sintió. A partir de ahí Gimnasia tuvo más la pelota aunque sin inquietar claramente a Roberto Ramírez. Abusó del juego aéreo el rival y la defensa de Godoy Cruz se la vio solida y bien posicionada para despejar. 0-0 al descanso con polémica mediante.

En el complemento el partido fue distinto pero similar. Fue Gimnasia esta vez quien inició mejor el juego y tuvo más la pelota en el arranque del segundo tiempo y fue el Tomba el que se tuvo que ir acomodando y buscándole la vuelta para torcer el rumbo. Lo logró hacer y pasó a tener el dominio del juego, buscando explotar los costados y también sorprender quizás por el centro aunque claro está, sin la precisión de los primeros 45 minutos.

En el, quizás, mejor momento del conjunto mendocino volvió a cambiar la historia ahora de manera definitiva. Una contra del local con una definición excelente de Santiago Silva puso el 1-0 definitivo para Gimnasia faltando 15 minutos. A partir de ahí, el Bodeguero fue más desesperación que fútbol y aún así tuvo claras ocasiones para empatarlo, pero la mala definición de Gabriel Ávalos y las grandes respuestas de Martín Arias evitaron la igualdad tombina.

1-0 y final, que tampoco fue ajeno a la polémica. El párrafo aparte va para Germán Delfino quien tuvo una actuación mala debido a que debió expulsar a Fabián Rinaudo en el final del primer tiempo por cortar un ataque bodeguero con falta táctica a Ángel González (el capitán del local ya tenía amarilla); expulsó mal a Lorenzo Faravelli en el local y, además, no cobró un evidente penal para Godoy Cruz en la última pelota del partido.

Foto de portada: AS Argentina