Anoche Godoy Cruz fue eliminado por Defensores Unidos de Zárate, vigente campeón de la Primera C (cuarta categoría de AFA para los directamente afiliados), de la Copa Argentina y quedan lecciones de ese encuentro.

A las 11 y media de la noche, aproximadamente, un escalofrío recorrió la espalda de todos los presentes junto a Godoy Cruz en el estadio Juan Domingo Perón. Lejos de ser causado por la muy baja temperatura (0 grados) que había en Córdoba, era por el hecho que se acababa de consumar: otra vez un equipo que viene del ascenso, eliminaba al Tomba por penales y otra vez ‘la quedaba’ el Expreso en la cancha de Instituto.

La escena era lo más parecido a una comedia dramática. De un lado, la alegría y el éxtasis de los bonaerenses que lograron el triunfo más importante de su historia y del otro, la desazón, bronca y calentura que rodeaba a los mendocinos por no poder seguir en esta competencia. Pero esa escena fue la foto de una película más larga.

Una película que duró 95 minutos. Que en los primeros 47 que se jugaron, tuvo al conjunto recién ascendido a la B Metropolitana como quien más posesión de pelota tuvo, quien anuló y cortó los circuitos de juego del subcampeón de la Superliga y quien demostró que salió a proponer y no a “quedarse atrás y esperar”. Esos 47 minutos del primer tiempo también, tienen que contar, que las más claras las tuvieron los de Diego Dabove. El travesaño de Ángel González, la pelota salvada en la línea con la cara a Victorio Ramis y el cabezazo a Santiago García que contuvo el arquero, cantaban la diferencia de jerarquía… pero esa voz se calló. Se calló más precisamente a los 31 minutos cuando Emmanuel Cáceres marcó el 1-0 para el C.A.D.U., a partir de ahí a la dificultad de encontrar el funcionamiento que se demostró en el final de torneo pasado se le sumó la adversidad del resultado. El equipo abusó de saltear líneas con el juego vertical (el famoso pelotazo) y, en ese contexto, se le imposibilitó poder desbordar y desdoblar en ataque con los laterales a la defensa rival y generar  una jugada clara de gol para el Morro.

Llegó el descanso y allí Diego intentó realizar algunos ajustes que le permitieran remontar el resultado. En parte, acertó. Si bien cabe destacar que el rival le cedió la pelota para contragolpear, manejó mejor el balón y encontró más espacios Godoy Cruz para buscar el empate: y lo consiguió. El Tomba levantó su nivel respecto a la primera etapa con Ángel González jugando por la derecha y asociándose mejor con Luciano Abecasis que con Fabrizio Angileri. El ingreso de Diego Sosa le permitió hacer más ancho el terreno de juego al facilitar la subida de los laterales al ataque. La insistencia y búsqueda, le permitió marcar el empate con el gol de Pipe.

De ahí, hasta el final lo que más se resaltó en cuanto a tener en cuenta para mejorar es la pelota parada. En pocas ocasiones pudo defender bien el Tomba este tipo de jugadas y, solo por una gran aparición de Roberto Ramírez en un momento clave, no fue causante de una nueva desventaja. En ataque, los constantes desbordes de Ángel González le permitieron abrir una puerta que estaba cerrada. Si bien, no concretó sus oportunidades generó más por derecha que por izquierda.

En los últimos minutos el dominio territorial del Expreso era claro, aunque dejaba demasiado espacio atrás para el contragolpe rival. En la misma jugada, ya en tiempo de descuento, lo pudo ganar (se la sacó el arquero al Morro en el área chica) y lo pudo perder pero Brayan Alférez lo evitó marcando bien a su oponente en una contra de ‘mano a mano’ de tres atacantes contra tres defensores. Después llegaron los penales e historia conocida, eliminación y a seguir trabajando de cara a la Superliga.

Para cerrar, a título personal de quien escribe, intentaré remarcar algunas cuestiones que no pueden pasar desapercibidas:

  • Se jugó con el equipo titular de la Superliga. Preocupa el resultado y el funcionamiento mostrado, debido a que nunca pudo demostrar su juego característico. Serán claves los próximos dos o tres partidos para ver el verdadero nivel actual.
  • Victorio Ramis, el reemplazante de Juan Fernando Garro, tuvo dos ocasiones muy claras: una fue gol. Marcó en tres de los últimos cuatro partidos que jugó. Aunque siguiera en Godoy Cruz, Pol Fernández no podría haber jugado el encuentro por suspensión. Por su lado, Roberto Ramírez no tuvo responsabilidad alguna en el gol por la buena colocación del cabezazo de Emmanuel Cáceres, luego tuvo un rendimiento aceptable.
  • Fueron los primeros 90 minutos oficiales de la temporada. Si sumamos los tres amistosos previos, se hizo solo un gol en cuatro partidos y hay una falencia en la efectividad, ya que se generan, promedio, entre 3 y 4 chances de gol por partido.
  • Iván Ramírez había jugado solo 10 minutos con los titulares en el último amistoso con Gimnasia LP.
  • Diego Sosa y Gabriel Ávalos solamente tuvieron los 70 minutos del partido de ‘suplentes’, Ramírez también. Es, al menos, intrigante que se haya decidido por jugadores con pocos minutos en la estructura del equipo.
  • El ingreso de Brayan Alférez fue positivo, demostró estar en condiciones cuando se lo requiere. De todas formas se buscará un central y un volante más, confirmó Mansur.
  • En conjunto con la caída ante Deportivo Español en 2015, es una de las peores derrotas del club en años.
  • Más allá de la lógica decepción de una derrota inesperada, es el primer partido de la temporada y es demasiado pronto para realizar afirmaciones tajantes. Se debe tomar como una alarma y tener en cuenta lo que no se hizo bien para mejorarse de cara a la Superliga.

Foto de portada: Leonardo Rea – Prensa Copa Argentina.

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