Nueva entrega de la sección de De un Rincón Bodeguero luego de la caída en Bahía Blanca contra Olimpo por 3-0. Lo que hay que mejorar y lo que se puede rescatar de lo que pasó el viernes a la noche.

  • “Godoy Cruz no jugó”

No son palabras de quien escribe la nota, sino del mismo técnico del plantel, Sebastián Méndez. El Gallego fue claro en conferencia de prensa y dio a conocer su mirada del partido y vaya si es acertada la autocrítica. El equipo estuvo inconexo en todo el encuentro, no se dieron dos pases seguidos y eso, en un equipo que necesita la pelota para ser protagonista, es ultra necesario.

  • Pelotazo a la deriva.

Incontable cantidad de centros tiraron los jugadores del Tomba al área de Olimpo para que cabeceen todos, pero todos… los rivales. Jugar con tres nueves fue una tentación para la jugada fácil de arriba que nunca prosperó. La desesperación le ganó a los jugadores y se notó en el terreno de juego.

  • Galeano está de regreso.

Sin dudas lo más destacable del partido. La vuelta a un partido de primera de Leonel Galeano, quien terminó sin molestia alguna, después de mucho tiempo es un buen síntoma de cara a futuras variantes que realice el cuerpo técnico en defensa.

  • ¿Los delanteros?

Primero el Morro y la Yoya, luego se les sumó Correa casi todo el segundo tiempo, pero a ninguno le quedó una pelota limpia de parte de sus compañeros y quedaron muy lejos del juego en todo momento. Punto a favor: la más clara del partido para el Expreso, se la generaron ellos. El Morro dio un pase clínico para Ayoví quien amagó a Champagne pero, se le fue larga la pelota y no pudo rematar en ningún momento.

  • Mal posicionamiento en defensa.

En todo momento la velocidad de los delanteros rivales ante lo estático de los defensores centrales, fue el factor condicionante para el devenir del juego y hasta de algunos goles. Además, en varios pasajes del juego quedó mal parada por estar desbalanceada de un lateral u otro y eso, el rival, con tres puntas casi todo el partido, lo supo aprovechar aún en inferioridad numérica. El ejemplo más claro fue el segundo tanto de Olimpo, donde Coniglio ganó en velocidad por todo el borde del área grande, se sacó de encima a toda la marca, hizo un pase al otro extremo del área y se la dejó servida a Francisco Pizzini para hacer el segundo tanto de la noche.

Foto de portada: Diario Uno

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