En De un Rincón Bodeguero vamos un paso más allá y destacamos aquellas cosas que tendrá que mejorar el equipo luego de la derrota contra Independiente en Avellaneda por 0-2.

  • Se busca asociación.

En ningún pasaje del partido vimos reflejado eso que tanto se le ha ponderado a este equipo en el campeonato pasado y en todo el primer tiempo contra Huracán. Si bien la cancha no ayudaba (la mojaron antes de arrancar el partido), no se pudo ver con claridad el juego asociado. Los laterales parecían no entenderse con los volantes extremos y nunca estuvieron bien sincronizados a la hora de atacar. Un ejemplo claro es el de Facundo Silva que tuvo un partido para el olvido porque no logró generar peligro ni opciones claras para los delanteros por ningún lugar de la cancha.

  • ¿Los delanteros fueron?

Maximiliano Sigales y Santiago García quedaron muy alejados del resto del equipo. Nunca les llegó la pelota en condiciones de solo encargarse de definir y tuvieron un juego más friccionado que técnico para llevar por delante. La única clara la desperdició Sigales tirándola por arriba tras un pase de una pelota que recuperó con presión el Morro. Muy solos.

  • Mejorar de cara a Boca Juniors.

El Godoy Cruz que pretende Sebastián Méndez es, sin dudas, el del primer tiempo contra Huracán. Presión arriba, tenencia de la pelota, circulación, pase de los laterales al ataque. Ese relojito suizo que destacamos que funcionó tan bien pero que ahora parece descompuesto. En la semana se deberá trabajar esos detalles que pueden marcar una diferencia contra rivales que son “candidatos” al título.

  • Ni ayer los mejores, ni hoy los peores.

Preferible perder ahora que más adelante en el torneo. Se encendieron algunas alarmas con este resultado pero, pongamos en contexto que estamos en la fecha 2 de un campeonato de 30 jornadas.

  • Méndez destratado.

Quizás esto último no es algo que deba mejorar el Tomba como equipo sino su rival, Independiente, como institución. El director técnico del Expreso fue expulsado porque entró tarde el equipo pero durante el juego varió su posición tres veces. Pasó del túnel del vestuario (primer tiempo) a un palco en una de las gargantas del estadio (segundo tiempo) pero de allí, como no se retiró antes, tuvo que aguardar 20 minutos más a que pase toda la parcialidad local y recién ahí pudo volver con sus jugadores al vestuario. Ah, a todo esto, nunca tuvo señal en el estadio en su celular (nosotros tampoco) por lo que no pudo dar las indicaciones para ninguno de los cambios que se realizó del partido.

Foto: Maximiliano Luna – Télam

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