Nueva sección en De un Rincón Bodeguero a seis días del inicio de una nueva Copa del Mundo de la FIFA, este año en Rusia. Será la vigésimo primera edición la que se dispute en Europa, pero acá decidimos recordar a aquellos hombres que vistieron nuestra azul y blanca y llegaron a la máxima cita del fútbol mundial. Hoy, el pionero: Constantino Urbieta Sosa y su ‘accidentada’ llegada al equipo nacional.

Nacido el 12 de agosto de 1907 en Asunción, Paraguay, Constantino Urbieta Sosa, mediocampista, debutó en el fútbol de su país representando a Nacional en el año 1931. Pronto pasó a disputar el fútbol argentino en Newell’s Old Boys de Rosario pero poco duró en la Lepra rosarina ya que el siguiente torneo, el de 1932, lo encontró con la camiseta de Tigre donde también estuvo un solo año.

Para 1933, Urbieta Sosa había decidido irse a Mendoza. Sería Godoy Cruz el equipo donde iba a jugar. Eso sí, no cualquier alineación del Tomba fue la que integró. El guaraní debutó el 23 de abril de ese año en el partido de la segunda fecha de la Liga Mendocina, con triunfo por 3-2 contra Pacífico Sport Club en la cancha de Las Heras y Castelli.

El rendimiento de Godoy Cruz ese torneo, daba que hablar. Las crónicas de entonces de los medios gráficos destacaban: la entrega; la garra; el amor propio y el fútbol que mostraba aquel conjunto que, además de la presencia de Sosa en el mediocampo, contaba con Ordez, Largo y Ruffo y la joven promesa del club, Roberto Quiroga.

Por lo que demostraba dentro de la cancha, en cuanto al fútbol ofensivo, el equipo se ganó el apodo de “El Expreso”, en comparación al equipo de Gimnasia y Esgrima La Plata que vislumbraba a propios y extraños en el torneo profesional de ese año de la Liga Argentina de Football, encargada entonces de los torneos de la hoy Primera División.

¿Cómo se da la llegada de Constantino a la selección? Debido a negociaciones de fusión que se llevaban adelante entre la Asociación Argentina de Football (Amateurs y Profesionales), hoy A.F.A., y la Liga Argentina de Football, se acordó ir a la cita con un equipo repleto de amateurs. De todas formas, en ambas entidades había quienes buscaban boicotear la presencia albiceleste en represalia del boicot hecho por las selecciones europeas para Uruguay 1930.

Así, en ese contexto, las buenas actuaciones en Godoy Cruz lo llevaron a Constantino Urbieta Sosa a ser convocado por Filippo Pascucci, el italiano seleccionador nacional de Argentina designado de manera improvisada para aquel certamen, único extranjero en dirigir a la Albiceleste.

El 23 de abril llegó de Mendoza Sosa, de 26 años, para los entrenamientos pero el 26 tuvo que volver a Mendoza para terminar los trámites de permiso de viaje, ya que no contaba con la nacionalidad argentina aún. Volvió a la ciudad porteña a tiempo y el 28 de abril, a bordo del buque Neptunia, partió junto con la delegación argentina.

Un mes después, jugó el partido contra Suecia en el Mundial como titular pero no evitó la derrota por 3-2. Como el torneo era de eliminación directa, fueron los únicos 90 minutos que disputó el paraguayo jugador de Godoy Cruz, pero le alcanzaron para hacer historia y ser, hasta hoy, el único jugador en la historia del club que disputó un Mundial mientras jugaba en el Tomba.

Aquel día Argentina formó con: Hector Freschi // Ernesto Belis – Juan Pedevila // Arcadio López – José Nehin – Constantino Urbieta Sosa // Alfredo De Vicenzi – Alberto Galateo – Roberto Iraneta – Francisco Rua –  Federico Wilde. Urbieta Sosa volvió a Argentina y jugó hasta fin de ese año en Godoy Cruz, para luego pasar a San Lorenzo de Almagro. Jugó en otros equipos de la región metropolitana, se retiró y el 12 de diciembre de 1983, a los 76 años, falleció en Avellaneda, provincia de Buenos Aires.

Fotos: Archivo web.

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