“Voy contemplando como pasa el tiempo, al mismo tiempo rápido y lento” una de las frases del Cuarteto de Nos que puede resumir este momento. ¿Quién imaginó hace 10 años todo lo que vivimos en este tiempo? La realidad superó ampliamente toda expectativa e ilusión y el cantito es un hecho: “el Tomba se fue de la B, para nunca más volver”.

Aquel centro a la desesperada que Cristian Vella mandó adentro de las redes para el empate de Ben Hur, desató la locura a casi 1000 kilómetros de esa cancha. La agónica igualada del conjunto rafaelino contra Unión en Santa Fe, privó al Tatengue de alcanzar a Godoy Cruz y aseguró el ascenso del conjunto bodeguero.

Tras una larga temporada de sufrir y cargar en la espalda con volver al primer intento, se había conseguido el objetivo. El Tomba nuevamente era de la A y rápidamente todos los bodegueros se juntaron a festejar con los jugadores. Eso que se había escapado en casa contra el mismo Ben Hur o en Quilmes contra el Cervecero, se concretó. Se escribió esa página de gloria y a partir de ahí, al Expreso se le rompieron los frenos en búsqueda de más y más gloria.

Del ascenso y volver a Primera, a quedarse en la élite del fútbol local. De ahí, pelearla a cada momento y conseguir un histórico tercer puesto con clasificación a la primera copa internacional de un equipo mendocino: la Libertadores 2011. Pero una sabía a poco en la Bodega, y por eso buscó coparse más y clasificó a la Sudamericana ese mismo año. No contento, ese equipo siguió añadiendo páginas de gloria y se metió a otra Copa Libertadores, su segunda consecutiva, allá por 2012.

La transición llegó y, una vez que se estabilizó todo, dentro de la cancha se volvió a afirmar que “Godoy Cruz es de primera y de primera no se va”, sin antes claro, sumar otro torneo internacional con otra Sudamericana (el cuarto en 4 años). Otra vez a rearmarse y lanzarse por todo. El hambre de gloria y esa rara sensación en 2016 que se escapó en el final, pero con la recompensa de una copa Libertadores más, la tercera en 7 años y una histórica. La clasificación a la fase final aquel 4 de Mayo de 2017 lleno de gloria en una noche azul y blanca, acaso de las más lindas que puede haber. Y, en este 2018, los 10 años de su regreso a la máxima categoría, los decidió festejar siendo subcampeón de Primera y metiéndose a otra Libertadores más.

Y si, el Tomba se fue de la B, para nunca nunca más volver.

Foto de portada: Archivo MDZ Online

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