No es un viernes más para todos los hermanos en sangre tombina. Hoy se conmemora un año más de la fundación de una de nuestras razones más importantes de existir (o hasta quizás, para algunos, la más importante). 

Hace 97 años que un grupo de jóvenes entusiastas cambiaron la historia del fútbol mendocino para siempre. Raro es que ellos quizás, nunca se enteraron ni fueron plenamente conscientes de semejante revolución que habían generado. Claro, no en el momento, sino que para el futuro.

97 años después de esa mañana en el Bar Victoria, acá estamos todos nosotros. Algunos con más años que otros y más privilegios, sin dudas. Estarán los que iban de departamento en departamento siguiendo a Godoy Cruz para ver volar de palo a palo al ‘Chalo’ Pedone o gritar hasta no tener voz los goles del ‘Negro’ Godoy. Se habrán deleitado en las canchas de San Martín, Maipú o hasta en los clásicos barriales contra Andes Talleres, con la magia de Orlando Cipolla o de Raúl Figolé.

Ellos, que se bancaron los 21 años sin poder gritar campeón (de 1968 a 1989) pero que vieron crecer a nuestra casa. Y no solo fueron parte de su inauguración, se dieron el gusto de recibir allí al Santos de Pelé por el año 1964. Cosas de la vida y del destino, una pequeña ventana a todo lo que se vendría.

También estarán aquellos que, más acá, fueron testigos del equipo que cuya gesta empezó todo. Los héroes del barro de Misiones. Los que acompañaron de punta a punta al equipo aquel Torneo del Interior de 1993 para deleitarse con los goles de Alejandro ‘Cachorro’ Abaurre, aplaudir hasta no poder más la garra y entrega de Daniel ‘Gato’ Oldrá, los hermanos Almeida, Manuel Villalobos, entre otros. Ellos, los privilegiados de vivir ese momento de gloria, porque fueron los que gritaron campeón por última vez en el Feliciano Gambarte, nuestra casa, aquel 1990.

Y nuestra generación los más “nuevos”. Los que nacimos con un Tomba que llegó a la B Nacional y se afianzó en ella. Los que crecimos al ritmo de las páginas más doradas del club: el ascenso a Primera, quedarse para siempre en la máxima categoría, jugar copas internacionales y pelear campeonatos de igual a igual con los ‘grandes’.  Nuestra generación, que le debe a las anteriores, nuestros padres y abuelos, lo que nos transmitieron por estos colores y esta camiseta. Y que día a día va creando su legado para todos los que vienen.

Es así que todos juntos, en los últimos 20 años no solo recorrimos el país. Sino que, como en Argentina no nos quedó lugar para ir, viajamos por el continente. Todos nosotros, los hermanos en sangre azul y blanca ya no estamos solo en Mendoza, estamos por el mundo. Vivímos un presente que ni el más loco soñador de aquellos jóvenes entusiastas del Bar Victoria, hubiera imaginado.

A tus 97 años, ¡salud Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba! Gracias por estar y por dejarnos vivir todo esto. Seguimos de gira y nos volvemos a ir de copas.

Imagen de portada: Gastón Pizarro – De un Rincón Bodeguero

Similar Posts